slippery foot dangerous fall
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El riesgo suele definirse como la combinación de la probabilidad de ocurrencia de un hecho y sus consecuencias. Cabe descatar que dicho riesgo puede tener carácter negativo (en caso de ocurrir se producen pérdidas, como un accidente) o positivo (en caso de ocurrir se producen ganancias, como recibir un premio). Sin embargo, en el campo de  la seguridad se hace referencia a la probabilidad de ocurrencia de un hecho de carácter negativo (por ejemplo la probabilidad de que se materialice un accidente). Por lo que de aquí en lo adelante tomaremos el riesgo como un aspecto negativo.

Ahora bien, respondiendo a la pregunta “¿Qué hacer con ellos?”, Antes que nada debemos identificarlos y analizarlos. En próximas entradas estaremos detallando la identificación y el análisis, pero en esta ocasión quisiera ir directo a como manejar el riesgo una vez está identificado y comprendido.

Siempre que sea posible se recomienda hacer lo siguiente (siguiendo el orden indicado):

  1. Eliminar
  2. Reducir o controlar
  3. Aceptar*

Eliminar el riesgo sería lo ideal pero no siempre es posible. El siguiente ejemplo nos ayuda a entender el orden recomendado. Si la empresa en la que laboras requiere el uso continuo de un generador eléctrico, ubicado a la interperie y que supera los límites de ruido establecidos por la Ley, será seguro que en tu evaluación de riesgos  dicha condición requerirá tomar acción. Una acción que eliminaría el riesgo de afectar a las personas expuestas al ruido sería construir un cuarto con sistema anti-ruido, pero quizás no tienes el presupuesto para hacerlo. Entonces tratamos de reducir o controlar el riesgo, revisando vemos que dando un mantenimiento trimestral el generador reduce los niveles de ruido. No obstante, puede darse el caso en que el riesgo sea inherente al proceso que se está ejecutando, por lo que no queda de otra que aceptar el riesgo. Pero con *Aceptar el riesgo no me refiero a quedarnos de brazos cruzados, sino que se deben de establecer políticas, supervisiones y por último equipos de protección para el personal. Siguiendo el ejemplo del generador eléctrico y asumiendo que existe compromiso desde la alta gerencia hasta el colaborador que recién se integra, deberíamos crear una política que indique los pasos a seguir para ejecutar tareas cerca del generador, mecanismos de supervisión para asegurar que se cumpla la política y equipos de protección para que los colaboradores puedan trabajar mientras conviven con el riesgo. Y resalto la palabra convivir, porque el Equipo de Protección Personal o Individual no elimina ni sustituye el riesgo, es por eso que debe ser la última medida a tomar frente al riesgo.

Así que frente al riesgo, recordemos las siguientes medidas en el siguiente orden: Eliminar, Controlar, Aceptar.

Y tú ¿Qué haces con los riesgos?