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Existe una frase popular que dice “En casa de herrero, asador de palo (o cuchillo de palo)” y me recuerda mucho a mi madre, porque ella tiene una farmacia pero recuerdo haber tomado más remedios caseros que pastillas o jarabes en la infancia. Pero ¿qué tiene que ver esto con el tema de la Seguridad en la Vida Cotidiana? A ver si la siguiente ilustración nos hace más sentido con relación al tema.

A veces sucede que somos los encargados de Prevención de Riesgos, Ciberseguridad o Medio Ambiente, pero solo durante la jornada de trabajo, pues durante el trayecto de casa al trabajo y  al regresar a la casa o a otro lugar, se nos olvida todo, ya sea de manera consciente o inconsciente.

Por este patrón en la conducta humana resumido en el popular dicho, creo necesario hacer un stop y analizar cuáles son esos aspectos de la vida cotidiana que a veces pasamos por alto sin darnos cuenta o bien qué podemos hacer si ya estás enterado de las consecuencias de las acciones.

Para desarrollar el tema he realizado dos diagramas que resumen, en mi opinión, los factores de la vida cotidiana (dejando a un lado el ambiente laboral ya que hemos hablado mucho del tema en las últimas entradas)

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Componentes de la Vida Cotidiana – SeguriTalk

En nuestro día a día interactuamos con nuestro medio / entorno, con nosotros mismos y con otras personas. Por ende los riesgos asociados al diario vivir están relacionados a estos tres componentes. Veamos cada uno en detalle.

  1. Entorno: este factor es lo que nos rodea. Puede ser nuestro hogar (privado) o bien sitios más concurridos como los centros comerciales o una playa (público).

Los riesgos a los que estamos expuestos en nuestro entorno pueden ser de origen natural (terremoto, huracán, incendio forestal) o bien influenciados por la actividad humana (Derrumbe de edificio por haber sido construido con materiales de mala calidad y en cualquier momento vendrá junto a la industria 4.0 los riesgos 4.0 que quizás tengan como origen la inteligencia artificial). Estos riesgos pueden ser fortuitos como un terremoto o intencionados como una persona que se hacen de la vista gorda la seleccionar materiales de mala calidad para una edificación a fin de aumentar su “riqueza”.

Para los desastres naturales, un Plan de Emergencia Personal o Familiar, que parta de consejos básicos antes desastres naturales, es buena idea para comenzar. Usualmente para los riesgos del entorno natural se tiene más divulgación, las empresas suelen impartir charlas o los gobiernos tener algún tipo de mecanismo de respuesta a emergencias o existen instituciones encargadas del orden público. Además, entiendo que el entorno no se limita a una ubicación estática, sino que mientas nos trasladamos de un punto A hacia un punto B, el trayecto también es nuestro entorno y aunque existen organismos que regulan el tránsito, las cifras de accidentes de tránsito son alarmantes (ver Datos procedentes de la Policía Nacional Dominicana sobre los accidentes de tránsito que provocan muertes, sobre las circunstancias del hecho y el perfil de las personas fallecidas, Fuente: Oficina Nacional de Estadística – ONE) .

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Escenarios del Entorno – SeguriTalk

En caso de que le entorno en el que nos encontremos sea el trayecto o un punto público existen leyes que regulan estos escenarios (Como la Ley 63-17 de Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial de la República Dominicana (RD) o el Código Civil de RD), sin contar los organismos locales e internacionales que prestan ayuda en caso de emergencia (Defensa Civil, Bomberos, Centro de Emergencias y la Cruz Roja, por mencionar algunas).

En contraste, las medidas para prevenir accidentes domésticos no son tantas. Y es que si bien el Estado & la Sociedad en general debe velar por el bienestar común, hay cierta responsabilidad que recae en cada persona a la hora de tomar decisiones y actuar.

Para ver los riesgos y opciones que tenemos en el hogar, haremos una sectorización para facilitar la identificación y algunos consejos (que para temas de riesgos la actuación general siempre será muy parecida, por lo que me enfocaré en identificarlos ya que la entrada sobre Riesgos se dan unas pautas generales que aplican hasta para la vida cotidiana).

  • Jardín, patio u otro espacio externo: Es probable que en esta zona tengamos plantas y animales, por lo que posiblemente tendremos riesgos biológicos (bacterias, hongos, virus). También es posible que una de esas plantas permita que las personas puedan treparla y que aparezcan unas cuantas rocas o ramas rotas que presenten riesgos mecánicos (caída de altura, golpes, cortaduras). También las temperaturas muy altas o muy bajas y el ruido son riesgos físicos a los que nos exponemos sobre todo cuando estamos en la parte exterior de nuestras casas.

¿Qué podemos hacer (en especial si hay grupos vulnerables como niños, ancianos o mascotas involucradas)? Conocer las consecuencias de los riesgos (nota con humor: quizás un perrito sea más fácil que un anciano testarudo), está acción aplica para todo lo demás y es que hasta que no entendemos el por qué de las cosas, las prohibiciones y medidas a veces nos molestan. Una vez entendida la consecuencia, ver con los recursos que tengo, como puedo evitar, reducir o vivir con la realidad.

  • Zona de vehículo: La posibilidad de inhalar monóxido de carbono es un ejemplo de riesgo químico al que se está expuesto en casa. Además si cerca del vehículo almacenas los equipos necesarios para mantenimiento casero tienes riesgo de que se te caiga la caja de herramientas, quemadura al acercarte al motor estando recién apagado, tropezarte con tu bicicleta, resbalarte con aceite que se está fugando, por mencionar algunas.

 

  • Sala de Estar: aquí se suele tener muebles (de donde un niño pequeño puede caerse o si no es higienizado podría tener muchas bacterias), fuente de entretenimiento (usualmente energizadas como un televisor y consola de videojuegos, por lo que existe riesgo eléctrico, pero también no energizados como una guitarra, que al romperse una cuerda puede golpearnos directo en la cara) y decoración (que puede caerle encima a alguien en cualquier momento)

 

  • Comedor: A veces hay una fusión entre comedor y sala, lo importante es la mesa y sillas (que a veces no van acorde al tamaño de quienes comerán lo que hace propicio el derrame de jugo o el poner los codos en la mesa), donde se colocan los platos (¿Quién no se cargó un plato roto alguna vez?), cubertería (Que antiguamente eran armas de disciplina usadas para infundir temor, ¿alguien dijo amenazar con un cuchillo de mantequilla a tu hermana para que no se coma la carne que estás mirando desde que empezó la oración por los alimentos?), alimentos listos (incluso siendo súper higiénicos, estos tienen una cadena de valor muy amplia, desde que se cosecharon en alguna granja, cocinados en el sartén de 5 años de uso que quizás tenga algún residuo y servidos con una cuchara que agarró alguien sin darte cuenta que tenía las manos sucias), condimentos (mucho manoseo) y a veces también decoración (floreros, estatuillas con formas abstractas y más).

 

  • Cocina: Cuchillos filosos, fuego en el horno, unas habichuelas en una olla de presión defectuosa, interruptor cerca del fregadero, tuberías del fregadero, sobrecalentamiento de la nevera, descomposición de alimentos, el famoso “trapito de limpiar” que quizás ensucia más de lo que limpia, sin entrar en la higiene de las personas. Creo que queda claro cual es la zona que considero más riesgosa (LA COCINA!!).

 

  • Área de limpieza o sustancias (Lavado de Ropa por ejemplo): Aquí es muy importante evitar el alcance de menores a sustancias, ya sean agentes para limpieza (cloro) o medicamentos bajo receta, es importante tener identificado qué es cada cosa, que sea del conocimiento de todos.

 

  • Habitación: ¿Cuándo fue la última vez qué se limpió el colchón, las sábanas, la ropa? Los riesgos biológicos sobran, incluso viviendo solo (y más si una que otra vez te animas a comer algo en la cama). Incluso una “percha” o gancho de ropa pudiera ser la causante de unos rasguños. ¿No te ha pasado que crees que el perfume está apuntando a un sitio y termina en tus ojos?

 

  • Baños: de niña me encantaba llenar la bañera y pensar que era una piscina privada para mi y mis juguetes, pero también pudo hacer sido causa de ahogamiento, las cortinas (no solo las del baño) también se ganan una mención pues a veces pueden hacerlos resbalar, podrían ahorcar a un menor o bien incendiarse. ¿Quién no se ha caído o casi-caído en el baño? Ya sea mientras lo limpias o mientras te limpias, las leyes físicas de la fricción y viscosidad se hacen sentir. También existen riesgos químicos pues encerrarse a echar cloro no es una idea muy buena. Y si tiene la dicha de tener calentador en tiempo de frío, un exceso en la temperatura es un riesgo al que se está expuesto.

 

  • Edificación en General: Calidad de materiales, instalación eléctrica, de tuberías, diseño estructural, pintura, entro otros. Dichos riesgos suelen estar a cargo de los Ing. Civiles u otro proveedor de servicios de construcción / hogar, pero una vez la construcción está terminada, la casa debe recibir mantenimiento, así que no está de más echarle un ojo al inicio y tenerlos pendiente para las reparaciones y mantenimientos preventivos que debe recibir un edificio.

 

  • Perímetro / Ubicación: No es lo mismo vivir en un residencial con vigilancia 24/7 que en un sitio remoto en las afueras de la ciudad, el sector en que vivimos influye en la tasa de criminalidad. Conocer a tus vecinos también es muy importante, saber quienes son, con quienes se relaciona tu familia, analizar si puedes confiar en ellos y bajo qué condiciones. Los accesos y su control son vitales medidas para contrarrestar los riesgos asociados a la ubicación. Quizás no puedas costearte una instalación de cámaras, pero hierros y cerraduras nunca están de más. Si hay personas que entran y salen de tu hogar con acceso (servicio de limpieza por ejemplo) es bueno cambiar las cerraduras periódicamente.

Como vemos, nuestro hogar tiene sus riesgos. Evitemos que la rutina y cotidianidad nos hagan hacer de la vista gorda los riesgos del entorno. Sigamos con los dos restantes: Personas (Individual y Colectivo).

2. Individual

Imaginando que nuestro entorno tiene todas las medidas de precaución y tenemos un plan B para cualquier imprevisto, esto no es suficiente. Por ejemplo, digamos que vives en Alemania con carreteras en perfecto estado, un auto europeo que cumple con los más altos estándares de calidad, tienes tus papeles al día, pero al conducir decides utilizar el celular con el auto en movimiento… El final, no siempre es feliz. Y a veces nos tentamos a hacerlo o acelerar cuando se va a poner rojo el semáforo, incluso comer mientras manejamos, son actos que quizás en algún punto de la vida hemos cometido consciente o inconscientemente, pero es una conducta que debemos evitar. Sin importar que en tu país de origen haya o no haya régimen de consecuencia al violentar normas de seguridad, la motivación debe ser preservar la vida y no tanto evitar una sanción. Sin importar cual aspecto individual analicemos, si no existe un profundo valor hacia la vida, es difícil protegerla. En mi opinión, la vida es un regalo de Dios y no le pido que este de acuerdo, respeto su opinión en caso de no ser la misma, pero sea cual sea el significado que tenga la vida para ti, valora la vida. Sí, hay que tomar riesgos en la vida (ya sean financieros como una idea de negocio, sociales como declararle tus sentimientos o creencias a una persona, personales como hacer ese curso de dibujo que siempre quisiste) pero todo con moderación, cuidando los extremos, no hay porque llegar a la bancarrota, tirar al suelo tu dignidad o la de otros o peor aun creerte menos que nada. Sabía que iba a terminar a tocar temas un poco subjetivos en esta parte, pero es que no hay nada más subjetivo que el ser humano, por eso debemos estar al tanto de que existen millones de combinaciones que provoquen en nosotros una conducta, pero tratemos de que estás sean ejecutadas pensando en el fin y las consecuencias.

3. Colectivos: Por último, pero no menos importante, ¡recordar que no estamos solos!

Hay una “regla de oro” que dice que trates a los demás como te gustaría que te traten a ti (Amarás a tu prójimo como a ti mismo). Digamos que el entorno está súper preparado, tú reconoces tu valor y tratas de prevenir cualquier acto inseguro, pero aparece una persona que quiere aprovecharse de ti, que no se valora y mucho menos valora a los demás y que de paso ha tenido una semana pésima y no encuentra consuelo para desahogarse o que está desesperado por conseguir un recurso. Probablemente esa persona no aplique la regla de oro, sino que actuará pensando solo en sí mismo. Si lo pinto cruel o víctima de un sistema, sentimos bien desprecio o pena, pero a veces esa persona somos nosotros mismos. Cuando salimos tarde del trabajo y nos llevamos todo por delante o cuando tenemos varios días sin conseguir el sueño y bajo los efectos del sueño o una dieta extraña que encontraste en Google, le hablas mal a una persona (la familia no queda exenta) o te la desquitas con un animal indefenso o destruyendo todo al paso por nuestra ira. Cuando somos esa persona o cuando promocionamos ese tipo de conducta al no hacer nada, también se puede ver afectada la seguridad en la vida cotidiana. Ese tipo de acciones y problemas en los grupos familiares, escolares, laborales, culturales, globales propician los riesgos que no son al azar, que son provocados directamente por los humanos con premeditación (crímenes) y otros son inconscientes por patologías mentales (que bien pueden ser genéticas o producto de las mismas situaciones en las que dejamos de cumplir la regla de oro).

Como vemos, los riesgos no se quedan en el trabajo, sino que están presente en toda nuestra vida, tratemos de no ser como el herrero con asador de palos y empecemos a considerar la seguridad como un tema global en cada una de las actividades que realizamos. Evaluemos tanto nuestro interior como el exterior. No es tarea de un día para el otro, pero todos podemos hacerla y reconocer la situación es buena punta de lanza para iniciar el cambio.

¿Tienes alguna anécdota chistosa o que te sacó un buen susto en la vida cotidiana? Déjame saber en los comentarios!