Hace una semana que regresé de mis vacaciones, razón por la que en febrero solo subí un post, ya que me propuse tocar una PC solo para ver series en línea o hacer alguna transacción electrónica. En verdad disfruté estas vacaciones, pues tenía mucho tiempo sin realmente vacacionar.

En unas vacaciones anteriores, estaba en otra empresa y estábamos en proceso de certificación y auditoría, por lo que, aunque se tomaron unas vacaciones colectivas, realmente no pude desconectarme, y no porque nadie me obligara, sino que seguía revisando el correo y adelantando cosas que sencillamente debían esperar. Sin embargo, en estas vacaciones me preparé con tiempo para relajarme; no solo durante las vacaciones, sino mitigar la ansiedad que da el pensar en todo el trabajo que espera y todo lo que se queda “en espera”.

Y quizás en primer plano no se ve relación directa entre seguridad y vacaciones, cuando en realidad, la relación es más fuerte de lo que parece. Una persona que no descansa es más propensa a realizar actos inseguros y a encontrarse en situaciones inseguras. Además, aumentan riesgos psicosociales, como el estrés. Por si eso no fuera suficiente, existen legislaciones laborales que exigen el cumplimiento del descanso.

Teniendo clara la importancia del descanso, Aquí les dejo algunas de las acciones que hice que me ayudaron a realmente descansar:

  • Tomar vacaciones en un tiempo en que el resto del departamento no esté súper cargado: Quizás en departamentos con muchas personas, sea complicado coordinar las vacaciones, pero en mi caso somos 3 personas. Ver que no coincida con temporada ciclónica, sin perderme ninguna fecha importante y saber que lo más probable es que la situación normal se mantenga estable.

  • Identificar entregables que tenían que estar listos antes de irme. Esta uno siempre la suele hacer, sin embargo, van apareciendo cositas. En mi caso hice un listado de las más importantes y les puse fecha, todo lo demás que surgiera (que no sea una Emergencia), podía esperar.

  • Avisar a las personas con las que más me relaciono que estaría de vacaciones y bloquear esa fecha en el calendario. Con casi 1 mes de antelación cada vez que se pensaba en una reunión o actividad, hice hincapié en que para esas fechas estaría ausente, para que no se enteraran con un mensaje justo cuando necesitaran algún soporte.

  • Identificar posibles tareas que estarían esperándome, para que no se me olviden. Esta realmente me ayudó mucho, no lo había hecho antes, fue un consejo que vi en un artículo de Harvard Bussiness Review. Conocer esas tareas recurrentes, ir apuntando esas cositas que surgen mientras estás pero que no son urgentes y tenerlas pendientes, ya que no dejan de ser importante.

  • Configurar el mensaje de “fuera de la oficina”. Si bien al avisar a las personas con las que usualmente trabaja se logra mucho, también es bueno considerar que personas con las que no sueles relacionarte pueden intentar contactarte y sería bueno que estén al tanto de porque hace dos semanas te enviaron un correo y no recibieron respuesta. Si es posible, a parte de avisar que no estarás, deja un contacto de alguien que podría darle soporte.

  • Identificar actividades quería hacer en vacaciones. Si bien es cierto que disfruto mucho pasar el día en pijamas en un mueble cómoda viendo películas o series, esto no era lo único que quería hacer. Algunos toman estos días para ir al médico, visitar familiares, visitar lugares, hacer diligencias o todas las anteriores. Lo importante es que no te quedes en la mente con el “no pude hacer esto”, “quería hacer aquello”, si te planificas con tiempo, es posible. Y ojo, no es necesario tener un montón de dinero ahorrado, hay actividades de bajo costo incluso en tu misma ciudad que logran el mismo efecto, pero sin dudas el estar lejos de la cotidianidad, ayuda a desconectarse más, al menos a mí.

  • Evitar a toda costa abrir el correo. Yo creo que esta fue la más difícil, los primeros días pues fue sencillo, pero ya a mediados de las vacaciones yo quería ver qué tanto correo se había acumulado. Gracias a Dios, mis familiares y amigos no tienen este problema y me decían, “Tú ta* de vacaciones” y de una vez se me iban las ganas (porque si me llegaban las ganas lo decía precisamente para escuchar esas palabras).

Así que ya sabes, si en algún momento te ha pasado igual que a mí, quizás estas acciones te puedan ayudar a descansar. Ya en marzo arrancamos de nuevo, si te interesa algún tema en específico, déjame saber para investigarlo y desarrollar las ideas que surjan.